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jueves, 31 de octubre de 2013

CERVICALGIA: el terapeuta aconseja
















Como con cualquier patología, nada nos asegura estar a salvo toda la vida de padecer una "cervicalgia", pero sí tenemos a nuestro alcance varias pautas y conductas que puedan ayudar tanto, hasta el punto de poder mantener generalmente una muy buena salud.
Esas pautas y conductas se basan en tres pilares:
  • Higiene postural
  • Estado físico activo y deporte
  • Alimentación y salud mental y general

Higiene Postural
Nuestro cuerpo es puro equilibrio y simetría, y si se respeta, surgen las descompensaciones y con ello, los dolores y lesiones. Para evitarlo no hay nada mejor que concienciarnos de cuidar al máximo la higiene postural de nuestro cuerpo. No es fácil ni rápido, pero es un hábito, y como en todo hábito la práctica, paciencia y buen hacer son las claves para poder adquirir los buenos hábitos.
Una correcta posición de nuestro cuerpo es siempre en la que tenemos la espalda recta y alineada, con el peso repartido por igual entre las extremidades, las piernas si están flexionadas con las rodillas en ángulo recto, y los pies apoyados sobre la superficie en su totalidad. Y en segundo lugar, lo más importante que debemos tener presente es evitar siempre que podamos coger peso, tarde o temprano acaba pasando factura al cuerpo, acelera los procesos degenerativos de las articulaciones.
Debemos cuidar nuestra postura durante el día pero también a la hora de dormir. Estas son las situaciones más frecuentes con las que nos enfrentamos y lo que debemos hacer:
  • Al estar de pie parado, poner siempre un pie delante del otro y cambiar a menudo de posición, evitando flexiones de cuello.
  • Al caminar, se tiene que adoptar una buena postura con la cabeza y tórax rectos.
  • Utilizar zapatos cómodos con talón bajo (entre 2-5 cm.)
  • Al conducir, la espalda completamente apoyada y las rodillas en línea con las caderas (ángulo de 90º).
  • Al levantar o transportar pesos, doblar las rodillas y no la espalda, sin flexionar el tronco. Levantarse con las piernas, manteniendo el objeto junto al cuerpo, levantándolo solamente hasta la altura del pecho.
  • Al dormir, conviene dormir con una almohada que se adapte a la anatomía del cuello, generalmente con una dureza intermedia. La mejor posición es tumbado hacia arriba, ya que es la única forma en la que todo el cuerpo reposa sobre el colchón por igual sin cargar zonas del cuerpo. Como esto no depende siempre de nosotros ya que uno cuando duerme cambia de posición, si dormimos de lado, intentar alternar las dos zonas del cuerpo para no cargar siempre el mismo hombro-brazo-lado del cuello contra el colchón.

Estado físico activo y deporte

Mantenerse activo y tener nuestro organismo con un buen tono muscular aporta lo más deseado por todas las personas, SALUD. Todos los sistemas de nuestro cuerpo (respiratorio-cardiovascular-muscular-psicológico-neurológico…) todos, con la práctica de deporte o un estado físico activo, funcionan mucho mejor y provoca equilibrio en muchas facetas de nuestra vida, es decir, SALUD.
Cuanto mejor todo muscular o mejor capacidad respiratorio o cardiovascular menor fatiga muscular acabamos adquiriendo a lo largo del día y menor riesgo corremos a sufrir contracturas. Cuando haciendo deporte o ejercicio quemamos las toxinas que necesitamos expulsar el organismo se relaja y se equilibra. Cuando regulamos el sistema hormonal nos encontramos mejor. Parece una paradoja, pero si después de vuestra jornada laboral o diaria ya acumuláis cierta fatiga, si practicáis deporte o ejercicio, notaréis al terminar menor fatiga física y mental que antes de dicho ejercicio. ¿Por qué, si el deporte precisamente cansa? Muy fácil, porque reguláis vuestro organismo, equilibrio. SALUD.
En cuanto al volumen de ejercicio físico se necesitan parámetros como la edad o salud para poder establecerlo de forma adecuada a cada persona, pero haciendo un cálculo medio, 3 días a la semana o 3 horas a la semana es, por lo menos, lo que deberíamos hacer siempre todos. El mejor deporte para nuestra salud y cuello es la natación, ya que es el único en el que no sufrimos impactos contra el suelo ni giros en las articulaciones, no cargamos peso y trabajamos la mayoría de músculos del cuerpo y de manera muy homogénea y sana. Nos aporta mucho equilibrio y fortaleza. El estilo más aconsejable es el crol y la espalda, y el que menos, la braza, ya que aumenta la tensión de la musculatura del cuello y por lo tanto, es el efecto contrario al que se pretende. Por otra parte, la práctica de pilates es también un ejercicio que nos aportará unos enormes beneficios. Cualquier otro deporte, como el running, deporte de competición, gimnasio o simplemente caminar, nos ayudará.

Salud mental y general y alimentación

En último lugar, nos encontramos estos factores que no dejan de ser también importantes. ¿Cuántas veces hemos acabado con dolor de cabeza o de cuello por estrés en el trabajo? O… ¿Cuántas veces un problema personal ha agudizado una molestia que ya teníamos? Y… ¿Verdad que cuando estamos en nuestro peso idóneo nos sentimos mejor y tenemos menos dolores?
Todo esto responde a que tanto nuestra salud mental como la alimentación son aspectos a cuidar en nuestro día a día.
En primer lugar, los nervios, el estrés y la inestabilidad emocional nos impiden dormir y descansar bien, algo básico para nuestra salud, y en segundo lugar, ocasionan ya sea a nivel digestivo o a nivel de tensión articular, desajustes. El estrés, nervios y fatiga empeoran nuestras posturas y aumentan la tensión de nuestra musculatura, facilitando así la aparición de contracturas y de tensión en las articulaciones de las vértebras cervicales.
Una correcta alimentación facilita estar más cerca de nuestro peso ideal pero sobre todo ayuda a conseguir ese mencionado equilibrio entre todo lo que necesita nuestro organismo para que éste haga que todo funcione mejor.


Y esto es todo de momento amigos. Cuando hablamos de temas relacionados sobre el campo de la salud o medicina es todo muy denso y técnico y por tanto se puede profundizar siempre mucho más en todos campos, pero creo y espero que con esta publicación me haya ajustado lo mejor posible a las necesidades y curiosidades de todos vosotros de forma sencilla y práctica. Al final y más hoy en día con internet, tenemos a nuestro alrededor muchos tópicos y muchas informaciones correctas e incorrectas que consiguen hacernos dudar, y siempre se agradece tener a alguien de confianza, o simplemente, la seguridad y tranquilidad de saber que estás haciendo lo correcto. Ha sido un placer compartir con vosotros estas líneas. Nos volveremos a ver muy pronto…. ¡Gracias a todos!

sábado, 5 de octubre de 2013

"Cervicalgia": origen y causas

















Os presento mi blog en el que todos estáis invitados a consultar e informaros sobre las causas, datos, tratamientos y consejos de las patologías y problemas más comunes de nuestro organismo en nuestro día a día. Para ello, explicaremos periódicamente cada patología estructurándola por partes y con un orden lógico para que sea de fácil comprensión para todos.
Nuestra "molestia inaugural" será la muy conocida por muchos, "cervicalgia". Empezaremos con el apartado <origen y causas>, donde explicaremos el término, nos familiaricemos con la zona cervical, veremos su clasificación y funcionamiento y sus principales síntomas.

CERVICALGIA
La “cervicalgia”, conocida comúnmente como "dolor de cuello o de cervicales" es un dolor que se localiza principalmente en la zona cervical tanto en la cara posterior como lateral del cuello y puede ser causada por distintos factores.  Se manifiesta también en la zona del occipital y hombros y puede irradiarse por los brazos hasta la punta de los dedos de las manos. La padece gran parte de la población, y hoy en día es un problema que va en aumento debido a los hábitos posturales laborales y de ocio de hoy en día.

La columna cervical
Está formada por 7 vértebras siendo la primera la más superior, y generan una curvatura fisiológica llamada lordosis. En ella distinguiremos dos partes anatómicamente distintas, una superior tomada por las dos primeras vértebras y una inferior integrada por las cinco restantes. En cada unión vertebral  se establecen dos tipos de articulación, hecho que da lugar a posibles molestias por tensión como ocurre en el resto de articulaciones del cuerpo. Entre las vértebras también disponemos de los discos intervertebrales, las almohadillas de nuestra columna.

Funcionamiento de nuestra columna cervical
La columna cervical es el motor de todos los movimientos de nuestra cabeza. Las dos primeras vértebras cervicales son las que aportan la mayor movilidad al cuello, en especial los movimientos de arriba a abajo, y las cinco restantes participan más en los de giro de derecha a izquierda. La columna cervical sufre una compresión diaria por el peso de la cabeza y por los esfuerzos realizados que comprime el núcleo de los discos intervertebrales, es decir, las almohadillas amortiguadoras que tenemos entre una vértebra y otra. Estos núcleos están formados en gran parte de agua, que con la presión del peso ejercida durante el día, sufren un proceso de deshidratación lo que favorece la aparición de la tensión articular y dolor. Durante la noche, con un correcto descanso y postura, los núcleos se vuelven a hidratar y se restablece el estado normal de la articulación y así se ayuda a aliviar el dolor. 
Este mecanismo es similar a nivel muscular, ya que toda la musculatura que interviene en la zona cervical con la acumulación de esfuerzos desencadenan en dolor y el descanso e higiene postural favorece a la recuperación.

Clasificación
Podemos hacer una primera clasificación de la patología distinguiendo los casos crónicos y no crónicos. Por suerte, estos últimos son los más habituales y son los que tienen más margen de mejora.
Cuando la cervicalgia no es crónica, el origen del dolor suele estar casi siempre en el desequilibrio postural y la fatiga. Cuando se trabaja muchas horas, y en especial, en los trabajos de oficina/ordenador, el cansancio provoca el aumento de las posturas incorrectas, forzadas, gestos inadecuados y mayor curvatura de la columna dorsal y cervical. Esto origina que la musculatura de la zona cervical trabaje en exceso y aparezcan las famosas sobrecargas y contracturas musculares, con el resultante dolor y falta de movilidad. En este grupo encontramos también conocidas patologías como la tortícolis y la cervicalgia producida por artrosis, ambas con similares causas y síntomas.
En cuanto a los casos crónicos, la edad es el factor determinante que hace que la columna cervical poco a poco vaya degenerándose, tanto a nivel de las articulaciones vertebrales como de los discos intervertebrales y ello provoca un estado de molestia casi permanente.
Existen otros tipos de patologías relacionadas con la cervicalgia como la hernia de disco, el latigazo cervical (rectificación de la lordosis cervical) o la escoliosis. Todos ellos los explicaremos en futuras publicaciones.

Síntomas
  • Dolor: principalmente en la zona posterior y lateral del cuello. Se manifiesta también en la zona anterior del tórax, la nunca, occipital y hombros, y puede irradiarse por los brazos hasta la punta de los dedos de las manos.
  • Rigidez y dificultad para realizar los movimientos de rotación y flexión/extensión del cuello.
  • Mareos y vértigos
  • Migrañas y dolores de cabeza.

Y hasta aquí el origen y causas de la cervicalgia. Muy pronto volveremos con la entrada de cómo es el tratamiento de esta patología.

Gracias a todos! Feliz semana y mucha salud!